07Mar

Lamentaciones 2:11–17

11 Estoy muy triste y desanimado porque ha sido destruida mi ciudad. ¡Ya no me quedan lágrimas! ¡Siento que me muero! Por las calles de Jerusalén veo morir a los recién nacidos.12 Tímidamente claman los niños: «¡Mamá, tengo hambre!»; luego van cerrando los ojos y mueren en las calles, en brazos de su madre.13 Incomparable eres tú, Jerusalén; ¿Qué más te puedo decir? ¿Qué puedo hacer para consolarte, bella ciudad de Jerusalén? Tus heridas son muy profundas; ¿quién podría sanarlas?14 Jamás te dijeron la verdad; los profetas te mintieron. Si no te hubieran engaña- do, ahora estarías a salvo. Pero te hicieron creer en mentiras y no señalaron tu maldad.15 «¿En dónde quedó la hermosura de la bella Jerusalén, la ciudad más alegre del mundo?» Eso preguntan al verte los que pasan por el camino, y se burlan de tu desgracia.16 Rabiosos están tus enemigos, y no dejan de hablar mal de ti. Gritan en son de victoria: «¡Llegó el día que habíamos esperado! ¡Hemos acabado con Jerusalén, y hemos vivido para contarlo!»17 Una vez, años atrás, Dios juró que te destruiría, y ha cumplido su palabra: te destruyó sin compasión, y permitió que tus enemigos te vencieran y te humillaran.

Observa

El autor está tan abrumado por el desastre que le sobrevino a Jerusa- lén que llora hasta el cansancio. Está atormentado y siente que su corazón se desbordó sobre el suelo. Fue testi- go de cosas horribles, como la muerte sin sentido de bebés y niños, y dirige la culpa a los falsos profetas. Tuvie- ron la intención de advertir a la gen- te sobre sus pecados, pero hablaron mentiras y los desviaron aún más. En medio de sus terribles circunstancias, el autor todavía confía en la Palabra de Dios. La destrucción que lo rodea es el cumplimiento de los planes de Dios, revelados hace mucho tiempo.

Reflexiona

Dios le habló hace mucho tiempo a Su pueblo a través de profetas que debieron comunicar Su Palabra con veracidad. Algunos lo hicieron, pero otros distorsionaron Su Palabra y llevaron al pue- blo al pecado. Afortunadamente, los cristianos de hoy tenemos un profeta perfecto al que po- demos considerar como el máximo cumplimien- to de la Palabra de Dios: ¡Jesucristo! También tenemos la Biblia a través de la cual aprendemos acerca de Jesús y todo lo que Él enseñó para vivir como pueblo de Dios.

Aplica

¿Qué aprendiste recientemente acerca de Dios de Su Palabra? ¿Cómo te comprometes para aprender más acerca de Dios con la Biblia?

Ora

Dios Padre, gracias por Jesucristo, el Verbo hecho car- ne. Por favor, ayúdame a conocerte cada vez más al estudiar la Biblia. En el nombre de Jesús, amén.

07Feb

Lamentaciones 1:12–17

12 Todos ustedes, que pasan y me ven, ¿por qué gozan al verme sufrir? ¿Dónde han visto a alguien que sufra tanto como yo? Cuando Dios se enojó conmigo, me mandó este sufrimiento.13 Intensa lluvia de fuego ha enviado Dios sobre mí. Mis huesos se han quemado, y siento que me muero. Dios me cerró el paso, y me hizo retroceder. Me dejó en el abandono; mi sufrimiento no tiene fin.14 Juntó Dios todos mis pecados y me los ató al cuello. Ya no me quedan fuerzas; ya no los soporto más. Dios me entregó al enemigo, y no puedo defenderme.15 En mis calles hay muchos muertos. ¡Dios rechazó a mis valientes! Juntó un ejér- cito para atacarme, y acabó con todos mis jóvenes. Dios me aplastó por completo; ¡me exprimió como a las uvas!16 Ruedan por mis mejillas lágrimas que no puedo contener. Cerca de mí no hay nadie que me consuele y me reanime. Mi gente no puede creer que el enemigo nos haya vencido.17 Un montón de escombros es ahora Jerusalén. Suplicante pide ayuda, pero nadie la consuela. Dios mismo ordenó que sus vecinos la atacaran.

Observa

Jerusalén clama en medio de su sufrimiento que el Señor le trajo. Sus pecados la oprimen como un yugo y por ello es entregada a sus enemigos. Un ejército se presentó contra ella y Judá fue pisoteada como uvas en un lagar. Llorando, yace desamparada, sin nadie que la consuele. Por más que pide ayuda, no la recibe. El Señor hizo que todos los vecinos de Jerusalén fueran sus enemigos. Ella se convirtió en algo inmundo entre las naciones, en lugar de ser testigo de la san- tidad de Dios.

Reflexiona

No debemos olvidar que Dios es santo y no puede tolerar el pecado, aunque debemos reconocer y creer en Su increíble misericordia y perdón. Las consecuencias máximas del pe- cado son siempre la desolación y la muerte. Es por eso que Dios desea que huyamos del pecado. Alejémonos de este y confiemos en el Señor y en sus promesas, sabiendo cuánta destrucción y soledad brota del pecado.

Aplica

¿Qué consecuencias has experimentado por el pecado? ¿Qué te motiva a huir de este?

Ora

Querido Señor, Tú eres per- fectamente santo. Por favor, dame una perspectiva co- rrecta sobre el pecado, para que no ceder ante él. En el nombre de Jesús, Amen.

07Jan

Devocional en Familia Lamentaciones 1:1–11

1¡Pobrecita de ti, Jerusalén! Antes eras la más famosa de todas las ciudades. ¡Antes estabas llena de gente, pero te has quedado muy sola, te has quedado viuda! ¡Fuiste la reina de las naciones, pero hoy eres esclava de ellas!2 Olvidada y bañada en lágrimas pasas todas las noches. Muchos decían que te amaban, pero hoy nadie te consuela. Los que se decían tus amigos hoy son tus enemigos.3 Bajo el peso de las cadenas, la gente de Judá salió prisionera. Sus enemigos los atraparon y los maltrataron con crueldad. Ahora son esclavos en países lejanos, y no han dejado de sufrir.4 Ruido ya no se escucha en tus portones, Jerusalén. ¡Qué triste es ver tus calles desiertas! Los sacerdotes lloran y las jóvenes se afligen. Todo en ti es amargura; ya nadie viene a tus fiestas.5 Es tanto tu pecado, que Dios te castigó. El enemigo se llevó prisioneros a todos tus habitantes. Ahora el enemigo te domina y vive feliz y contento.6 ¡Cómo has perdido, Jerusalén, la belleza que tuviste! Tus jefes, ya sin fuerzas, huyen de quienes los persiguen. ¡Hasta parecen venados hambrientos en busca de pastos frescos!7 Insistes en recordar que alguna vez fuiste rica. Ahora vives en la tristeza y no tienes a dónde ir. Cuando el enemigo te conquistó, no hubo nadie que te ayudara. Cuando el enemigo te vio vencida, se burló de verte en desgracia.8 Tanto has pecado, Jerusalén, que todos te desprecian. Los que antes te admiraban hoy se burlan al verte en desgracia. ¡Ahora derramas lágrimas, y avergonzada escondes la cara!9 ¡Asombrosa ha sido tu caída! ¡No hay nadie que te consuele! Jamás pensaste en llegar a ser tan despreciada, y ahora exclamas: «Mis enemigos me vencieron. ¡Mira, Dios mío, mi aflicción!»10 Dueño de todas tus riquezas es ahora tu enemigo. Tú misma viste entrar en el templo gente de otros pueblos, aunque Dios había ordenado que no debían entrar allí.11 El pueblo entero llora y anda en busca de pan. Con tal de seguir con vida, cambian sus riquezas por comida. Llorando le dicen a Dios: «¡Mira cómo nos humillan!»

El siguiente estudio está concebido para guiarlos a profundizar en el pasaje bíblico de hoy y ayudarlos a disfrutar de la Palabra de Dios en familia. Comiencen con oración y una alabanza. Compartan sobre tu semana, incluidas las respuestas a las peticiones de oración y las cosas por las que estén agradecidos.

Observen

1. ¿Cómo se describe la ciudad de Jerusalén en este pasaje (vv. 1–4)?

2. ¿Por qué el Señor trajo sufrimiento sobre Jerusalén (v. 5)?3. ¿Qué pasó con los gobernantes y el pueblo de Jerusalén (vv. 6, 11)?

Discutan

Hay sufrimiento que traemos sobre nosotros mismos debido al pecado y a la angustia que estamos llamados a soportar en el nombre de Jesús. Comparte tu experiencia de ambos tipos de sufrimiento.

Peticiones de oración de la familia

1. 

2.

3.

Oren

Querido Jesús, bendecimos Tu nombre. Clamaremos a Ti para que nossalves y nos consueles, cuando suframos a causa de nuestros pecados. Nos regocijaremos, cuando suframos a causa de Tu nombre, porque sabemos que grande es nuestra recompensa en los cielos. En Tu nombre, amén.

07Dec

Tito 3:1–15

Tito 3:1–15

1 A los hermanos de la iglesia, recuérdales que deben obedecer a los gobernantes y a las autoridades del país. Recuérdales también que deben ser obedientes en todo y estar siempre dispuestos a hacer el bien. 2 No deben hablar mal de nadie, ni discutir. Deben ser amables con todos y mostrar humildad en su trato con los demás. 3 Antes, nosotros mismos éramos ignorantes y desobedientes, y andába- mos perdidos. Para divertirnos, hacíamos todo lo malo que se nos ocurría. Éramos malvados y envidiosos, y esclavos de esos malos deseos. Todo el mundo nos odia- ba, y nosotros también odiábamos a los demás. 4 Pero Dios, nuestro salvador, nos mostró que él es bueno, y que ama a todo el mundo, 5 y nos salvó. Pero no lo hizo porque nosotros hubiéramos hecho algo bueno, sino porque nos ama y quiso ayudarnos. Por medio del poder del Espíritu Santo nos salvó, nos purificó de todos nuestros pecados, y nos dio nueva vida. ¡Fue como si hubiéramos nacido de nuevo! 6 Gracias a Jesucristo, nuestro salvador, Dios nos dio el Espíritu Santo. 7 Por su gran amor, Dios nos aceptó y nos dio la seguridad de que tendremos la vida eterna tan esperada. 8 Esto es verdad, y quiero que insistas en enseñarlo, para que los que confían en Dios se dediquen a hacer lo que es bueno. Estas cosas son buenas y ayudan a todos. 9 Pero no te pongas a discutir acerca de tonterías, ni prestes atención a las leyendas que hablan de nuestros antepasados. No te enojes ni te pelees con nadie, sólo por hablar de la ley de Moisés. Esas discusiones son inútiles y no conducen a nada. 10 A los que siempre están peleando en la iglesia, llámales la atención una o dos veces. Si no te hacen caso, apártate de ellos. 11 Puedes estar seguro de que esa gente ha dejado de creer en la verdadera enseñanza, y sus propios pecados demuestran que son culpables. 12 Voy a mandarte a Artemas o a Tíquico. Tan pronto como llegue uno de ellos, haz todo lo posible por venir a visi- tarme en Nicópolis, porque allí pienso pasar el invierno. 13 Ayuda en todo al abo- gado Zenas, y también a Apolo. Dales todo lo que necesiten para seguir su viaje, y cuida de que no les falte nada. 14 Los nuestros deben aprender a hacer lo que es bueno, y ayudar a otros. Así vivirán como personas útiles. 15 Todos los que están conmigo te envían saludos. Saluda a todos nuestros amigos de la iglesia. Deseo de todo corazón que el amor de Dios los acompañe siempre.

Ora

Oremos y pidamos a Dios sabiduría y valentía para obedecer cualquier mensaje que Él nos dé. Sometámonos a Su voluntad y oremos que esta se haga en nuestra vida.

07Nov

Tito 2:1–15

1 Pero tú, Tito, debes enseñar lo que es correcto. 2 A los ancianos, diles que deben ser responsables, que deben controlar sus deseos y pensar bien lo que van a hacer. También deben confiar en Dios, amar a los demás, y ser siempre pacientes. 3 Recomienda a las ancianas que se comporten como personas que aman a Dios. No deben ser chismosas ni emborracharse, sino más bien ser un buen ejemplo para las mujeres más jóvenes, 4 y enseñarles a amar a sus esposos e hijos. 5 También deben enseñarles a pensar bien lo que van a hacer, y a ser dueñas de sí mismas, a atender bien a su familia y sujetarse a su esposo. Así nadie podrá hablar mal del mensaje de Dios. 6 A los jóvenes, recomiéndales que aprendan a controlar sus malos deseos. 7 Tú mismo tienes que ser un buen ejemplo en todo. Enséñales a hacer el bien y, cuan- do lo hagas, hazlo con seriedad y honestidad. 8 Di siempre lo bueno, y así nadie podrá criticarte. Si haces lo que te digo, los que están en contra nuestra sentirán vergüenza y no podrán hablar mal de nosotros. 9 A los miembros de la iglesia que son esclavos, diles que obedezcan siempre a sus amos, y que sean amables y no discutan nada. 10 No deben robar, sino ser total- mente honestos, para que todos vean lo hermosa que es la enseñanza acerca de Dios nuestro salvador. 11 Dios ha demostrado cuánto ama a todo el mundo, pues les ha ofrecido la posi- bilidad de salvarse del castigo que merecen. 12 Ese amor de Dios nos enseña que debemos dejar de hacer el mal, y no desear lo malo de este mundo. También nos enseña que, en este mundo, debemos ser honestos y fieles a Dios, y pensar bien lo que hacemos. 13 Así debemos vivir, mientras llega ese día feliz y maravilloso que todos esperamos, cuando se manifestará nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. 14 Él quiso morir para rescatarnos de todo lo malo y para purificarnos de nuestros peca- dos. Al hacerlo, nos convirtió en su pueblo, en un pueblo decidido a hacer el bien. 15 Enseña estas cosas con toda autoridad, para animar y corregir a la gente. No des motivo para que te falten el respeto.

Observa

Tito debe enseñar a todos los creyentes, según la sana doctrina, a seguir y a reflejar la Palabra de Dios. Entonces, incluso aquellos que se opon- gan a los cristianos no podrán decir nada malo de ellos y el evangelio será atractivo para todos. Pablo le recuerda a Tito que la gracia de Dios ofrece salvación y enseña a todos a llevar una vida piadosa, mientras se espera la segunda ve- nida de Jesús. Escribe cómo Jesús se entregó a Sí mismo para redimirlos y purificarlos, lo que a su vez debería llevarlos a hacer el bien. Tito debe enseñar estas cosas mientras anima y reprende con autoridad piadosa.

Reflexiona

Vivimos de una manera pura al reconocer el men- saje del evangelio de que Jesús salva a los pecado- res. Creerlo nos reviste de autoridad para animar a otros, e incluso reprender con firmeza cuando sea necesario. La única forma en que podemos hacer lo que es bueno, recto, santo y disciplinado es con- fiar en lo que Jesús ha hecho y sigue haciendo por nosotros. ¡Aferrémonos al evangeliopara hacer las buenas obras que Dios puso delante de nosotros!

Aplica

La gracia de Dios se puede definir como Su misericordia y favor hacia quienes no lo merecen. ¿Cómo te ayuda la gracia de Dios a decir no a la impiedad?¡Por acá!

Ora

Querido Jesús, Tú me das poder para hacer el bien. Recuérdame todo lo que has hecho y aún haces por mí, para obrar correctamente. En Tu nom- bre, amén.

07Oct

Tito 1:1–16

Tito 1:1–16

1-4 Querido Tito: Yo te ayudé a confiar en Jesucristo, y por eso tú eres para mí como un verdadero hijo. Tú y yo confiamos en Dios; por eso yo le pido a él, que es nuestro Padre, y a Jesucristo, nuestro Salvador, que te llenen de su amor y de su paz. Como bien sabes, soy servidor de Dios y apóstol de Jesucristo. Fui enviado por él para que los elegidos de Dios confíen en él, y para que lleguen a conocer la verdad que enseña nuestra religión. Así estarán seguros de recibir la vida eterna, que Dios nuestro Salvador prometió desde hace mucho tiempo. Y sabemos que Dios no miente. En el momento que él consideró oportuno, me dio ese mensaje y me pidió que lo anunciara a los demás. 5 Te dejé en la isla de Creta para que resolvieras los problemas pendientes, y para que nombraras líderes en las iglesias de cada pueblo. Tal y como te dije, 6 un líder de la iglesia debe ser alguien al que no se le pueda acusar de nada malo. Debe ser esposo de una sola mujer, y sus hijos deben creer en Jesucristo, portarse bien y ser obedientes. 7 Dios les ha encargado a los líderes de la iglesia que vigilen el trabajo de todos, para que todo se haga bien. Por eso, no deben ser tiranos, ni enojarse con facilidad ni emborracharse. Tampoco deben ser violentos, ni tramposos en sus negocios. 8 Al contrario, deben hacer siempre lo bueno, y recibir con gusto en su casa a quienes los visiten. Deben pensar bien las cosas antes de hacerlas, y ser justos, santos y disciplinados en todo. 9 No deberán creer otro mensaje que no sea el verdadero mensaje recibido de Dios, y mucho menos enseñarlo. Así podrán animar a otros por medio de la buena enseñanza, y convencer a los que se oponen a ella. 10 Porque por allí andan muchos que no obedecen la verdadera enseñanza, sino que engañan a los demás con sus enseñanzas tontas. Esto pasa, sobre todo, con algunos de ustedes que insisten en seguir practicando la circuncisión. 11 No los dejes enseñar, porque confunden a familias enteras, y lo hacen sólo para ganar dinero. 12 Fue uno de los propios profetas de Creta el que dijo: «Esa gente de Creta es mentirosa, glotona y perezosa. Se portan como animales salvajes.» 13 ¡Y es verdad! Por eso tienes que reprender mucho a esta clase de gente, y ayudarla para que vuelva a confiar en Jesucristo como es debido. 14 Ayúdalos a no prestar atención a mandamientos dados por gente mentirosa, ni a cuentos inventados por los judíos. 15 Los que obedecen sinceramente a Jesucristo consideran que todo es bueno. Pero los que no obedecen ni confían en él, creen que nada es bueno; sólo piensan en lo malo, y no les remuerde la conciencia. 16 Dicen que conocen a Dios pero, cuando vemos el mal que hacen, sabemos que eso no es cierto. Son odiosos y desobedientes, incapaces de hacer algo bueno.

Observa

Pablo le escribe a Tito, su hijo en la fe, recordándole su misión en Creta: nombrar ancianos en cada ciudad. Estos deben ser hombres respetuosos, espiritualmente maduros, con un carácter piadoso y aferrados al evangelio que recibieron para enseñarlo a otros. Pablo también exhorta a Tito a confrontar y reprender a quienes se rebelan, ya que muchos de ellos son falsos maestros que promueven un mensaje distorsionado para beneficio personal. Los impuros, dice Pablo, afirman que conocen a Dios pero sus acciones muestran lo contrario. Los cristianos,
al reprender a tales maestros, podrán discernir y rechazar mejor los mensajes falsos, lo que resultará en una fe sana.

Reflexiona

Cualquiera puede afirmar que conoce a Dios: pastores, presidentes, celebridades, etc. Pero quienes realmente lo conocen, lo muestran a través de sus acciones. Aunque nuestras buenas obras no nos salvan, cuando nuestro corazón es transformado por Jesús, se nota en todo lo que hacemos. ¡Vivamos en la gracia de Dios para que nuestras acciones demuestren que le pertenecemos!

Aplica

¿Qué revelan tus acciones sobre tus valores? ¿Cómo ha transformado tu vida el conocer a Cristo?

Ora

Querido Señor, gracias por Tu gracia que da vida y transforma. Ayúdame a reflejar Tu carácter en todo lo que diga y haga. En Tu nombre, amén.

07Sep

Nuestras palabras tienen poder. En el libro de Proverbios leemos que la lengua puede traer vida o muerte.  Cuando hablas bien de tu familia, Dios te honrará y fortalecerá tu relación.

Sabemos que a veces no es lo más sencillo, pero queremos animarte a hablar bien de tu familia enfrente de ellos, y también a sus espaldas. Aquí un consejo: No digas "nunca" de tus hijos, o padres. No le digas: "Eres un flojo, nunca tiendes la cama”. Mejor di: “Tú no eres un flojo, sacúdete la flojera, y tiende la cama." Separa la acción de su identidad.

Hablar la identidad que Dios les ha dado es muy importante, realmente trae vida y embellece a las personas. Incluso qué tal si lo llevamos más allá, ¿por qué no aplicamos lo que dice en romanos? habla lo que no es como si fuera. 

Te damos un ejemplo, la mayoría de ustedes saben que nuestra hija Sofía, es nuestra hija por adopción. Cuando ella estaba en nuestra casa durante el proceso de adopción tuvimos que ir a visitar la casa hogar donde ella había estado. Desde el momento que conocimos a Sofía, empezamos a hablar palabras de vida sobre ella. 

Ella tenía los cabellos locos, y otras cosas, y nosotros empezamos a hablarle: “Sofía, tú eres la niña más bonita que existe en este mundo, eres la niña más amada en todo el universo.” Hablábamos vida sobre su carácter: “Sofía, tu nombre significa sabiduría, tú eres una niña sabia.” 

Un día tuve (Kelly) que llevarla a la casa hogar por unos trámites, y cuando me recibieron en la puerta de la casa hogar, la señorita que me atendió, me dijo: No señora, esa no es la niña que se llevó a su casa. Mi respuesta fue: ¿pero cómo? ¡Esta es la misma niña que me diste! Volvió a decirme lo mismo: ésta no es la hija que te llevaste. Es que ella se ve radiante, y la que tú llevaste no se veía así.¡Entendimos cuánto poder tienen nuestras palabras! Embellece, y resucita a tu familia por el poder de Dios actuando a través de ti.


Copyright: Andrés Y Kelly Spyker: Familia Imparable

07Aug

Dios no nos diseñó para vivir aislados o solos. Fuimos creados para crecer en familia y tener relación unos con otros.

Dios no nos diseñó para vivir aislados o solos. Fuimos creados para crecer en familia y tener relación unos con otros. Y aún en esta temporada de cuarentena y distanciamiento social, podemos seguir cultivando nuestras relaciones.
Esta semana queremos hablarte de cómo podemos tener, por la gracia de Dios, una familia imparable, sobre cómo volver nuestro corazón hacia la familia. Quizás suena a algo complicado o imposible, pero al estar Dios con nosotros, todo es posible.
La familia es idea de Dios desde Génesis con Adán y Eva, y a lo largo de toda la Biblia podemos ver que Dios es un Dios relacional, y que ama tener comunión con nosotros. ¡Que increíble! Dios creó a la humanidad para tener relación con ella, y se presenta ante nosotros como Padre, como amigo. La familia es un tema cercano para Él, es más, Jesús vino a la tierra y vivió como hijo dentro de una familia, como maestro y amigo con sus discípulos, y murió por nosotros para reconciliarnos en nuestra relación con el Padre.

Cuando yo (Andrés) tenía 16 años, aunque amaba mi familia e iglesia, al mismo tiempo sentía una especie de desprecio o desdén. Porque ¿sabes? cuándo tu corazón está mal, aunque tengas a la mejor familia, los vas a querer rechazar. Incluso yo le había dicho a mi papá, que era el pastor de la iglesia, que yo iba a estudiar y trabajar en otro lugar, y enviarle mis diezmos, pero que no quería nada que ver con la iglesia. Pero a los 18 años, Dios tuvo un encuentro conmigo en donde Él cambió mi vida, y algo increíble que sucedió en esos días es que no solo mi corazón se volvió a Dios, sino que mi corazón también se volvió hacia mi familia.
En Malaquías, él está profetizando que antes de que Jesús venga, va a haber un avivamiento en la tierra en donde familias, van a volver sus corazones los unos a los otros. Y yo creo que eso está sucediendo entre nosotros en esta temporada. El avivamiento no sólo es una reunión o evento, avivamiento también es cuando las familias empiezan a amarse más. Volver nuestro corazón a Dios también es volver nuestro corazón a la familia, y a la familia de Dios que es la iglesia.
A lo largo de las próximas semanas meditaremos sobre la importancia de la familia, la amistad, las relaciones que hay en nuestra vida y cómo mantenerlas sanas.

Copyright:  Andres Spyker:  Familia Imparable